Injusta derrota del San Fernando ante el Lorca

Los azulinos caen con un gol in extremis de Dani Ojeda y que le la victoria y liderato al Lorca FC

La mañana comenzaba negra, la tarde seguía negra y se puso negra del todo con el gol in extremis de Dani Ojeda en el descuento. La victoria visitante no hacía honor a lo visto y acontecido sobre el llovido terreno de juego del Iberoamericano 2010. Cuando un equipo lo da todo los noventaytantos minutos de juego, ¿qué se le puede decir? El fútbol nos la debe y pronto nos la cobraremos. Fue un partido de pocas ocasiones, pero intenso y disputado. Solo podían decidirlo matices. El matiz lo encontraron los de Julio Algar.

SanFernando-Lorca25-768x512

Méndez dio un revolcón al once inicial. Dio entrada al meta Miguel y a los últimos fichajes Vukcevic, Trujillo, Javi Medina y Zelu. En su análisis del rival potenció la banda derecha con Regino y Mario, estimó conveniente la velocidad en las bandas a cargo de los jóvenes Vukcevic y Zelu, el juego ente líneas de Javi Medina y la aportación arriba del canario Trujillo que tan buenas sensaciones dio en Mérida. De hecho, era el debut oficial de “Vuke” y los primeros minutos de Trujillo en casa.

Comenzaba el partido con prudencia por parte de ambos conjuntos, dado que frente a frente se encontraban dos equipos con argumentos poderosos para llevarse los tres puntos. Cierto es que la primera llegada fue un remate de Molo a los cinco minutos. El juego del San Fernando fue creciendo a medida que pasaban los minutos. En algunas fases fue premiado con muchos aplausos por la afición que aguantaba estoicamente la lluvia.

El primer remate con cierto peligro se concretaba en el minuto 19 cuando un centro lateral de Javi Trujillo fue rematado por Galindo fuera.

Bien por banda, bien por dentro, el conjunto de Ñoño Méndez hilvanaba su juego con paciencia y con prudencia en vista a no cometer errores. En el 33’ Javi Medina, muy activo toda la tarde, realizaba una bonita jugada individual por dentro, cuyo centro final chocaba en el cuerpo de Mario. Por cierto, Mario recibió una patada desde el suelo de Urko Arroyo que vino a darle con los tacos en la cara. Si los colegiados hubiesen visto algo, …

Con mucha entrega, batalla y esfuerzo (pero sin ocasiones claras y diáfanas de gol) se llegaba a vestuario para el descanso. Tras la reanudación, no había cambios. Ni falta que hacía. El equipo funcionaba. Los primeros compases de este segundo acto nos presentaba a un equipo cañaílla con la misma cara positiva, pero con más llegada. De hecho, se sucedieron varias saques de esquina casi consecutivos. Lástima en el 55’ un balón que enviaba Gerrit sobre la carrera del punta Trujillo y que Dorronsoro abortaba con su salida.

En el minuto 52’ y 54’ una ocasión para cada equipo. En la primera, Urko Arroyo marraba en el segundo palo un balón franco que le llegaba tras saque de esquina. En la segunda, el delantero canario cabeceaba fuera un buen centro de Javi Medina.

En el minuto 60 se retiraba por lesión Gerrit entrando en su lugar Jorge Herrero. El de Torremolinos salió del campo aquejado de la rodilla. Atentos a su evolución.

Su salida provocó muchos cambios: Regino a central, Mario de lateral, Zelu en la banda de Mario y Jorge al centro del campo.

Aun así, el equipo se asomaba con peligro al balcón del área, gracias a las conexiones de Trujillo con Javi Medina por dentro. El público reclamó penalti en un lanzamiento de Trujillo que se estrellaba en Molo. Un minuto más tarde, Iván por Zelu. En el 78’ Espinar por Trujillo.

El partido por un momento parecía apagarse y que el 0-0 del marcador quedaría inalterable. Sin embargo, en un golpe de suerte, prácticamente el primer remate entre los tres palos, superados los noventa minutos de juego, daba los tres puntos, la victoria y el liderato al Lorca FC. El fútbol no entiende de lógica, ni de esfuerzo, ni de historias. Solo de goles. Y ahí ganó el Lorca con un certero cabezazo de Ojeda tras centro por banda derecha.

El gol nos dejaba a todos mudos y con la sensación amarga de que el San Fernando no merecía tan injusto y cruel castigo.

No olvides que los tiempos difíciles vienen y se van.